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Charla Informativa Acceso Universidad 2018

CHARLA INFORMATIVA ACCESO A LA UNIVERSIDADuniversidad


     El próximo viernes 9 de marzo,  a las 10:20 horas, el alumnado de 2º de Bachillerato y acceso mayores de 25, está invitado a una charla sobre la estructura de la Prueba de Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (PEvAU) y el proceso de admisión en las Universidades Públicas Andaluzas (Preinscripción). Además se incluirá información general sobre becas y ayudas, estructura de los estudios universitarios y la oferta de estudios de la Universidad de Huelva.

     La charla tendrá lugar en el aula nº 3. No faltéis.

 

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www.nationalgeographic.com.es - Últimas noticias

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  • Sepias y pulpos poseen una capacidad inigualable para cambiar tanto el color como el aspecto textural de su piel, ya sea, bien para camuflarse, o bien como mecanismo de comunicación social. Si esto es posible es gracias a la coordinación controlada de miles de células pigmentadas situadas en la piel llamadas cromatóforos. Ahora, un nuevo estudio titulado Elucidating the control and development of skin patterning in cuttlefish, dirigido por Gilles Laurent, director del Instituto Max Planck para Investigación del Cerebro y publicado recientemente en la revista Nature, ha realizado el seguimiento de los estados de expansión de estos cromatóforos, proporcionando una descripción cuantitativa, y posiblemente incluso una descripción neuronal de estos animales en tiempo real. En base a cada tipo de estímulo, el animal generaba los mismos patrones de coloración Según se informa en Nature, la cuantificación en tiempo real del estado de expansión de decenas de miles de estas células cutáneas, aumenta nuestra comprensión de las complejas transformaciones y relaciones fisiológicas asociadas con los diversos estados de percepción de la sepia. Podríamos decir, en cierto modo que los científicos estarían leyendo los pensamientos de la sepia en su propia piel. Para ello, Gilles Laurent y sus colegas filmaron a seis sepias durante un período de varias semanas y clasificaron por colores los cromatóforos del manto dorsal de las mismas. Del mismo modo, observaron la dinámica en los patrones de color como resultado de los cambios de luz. Tras varios experimentos y repeticiones los investigadores informaron que en base a cada tipo de estímulo, el animal generaba los mismos patrones de coloración. Laurent y su equipo sugieren que estos resultados permiten una descripción objetiva del complejo modo en el que las sepias perciben el mundo, y que con el tiempo y posteriores estudios, la investigación de este tipo de patrones de color podría aportar nueva y valiosa información sobre los principios organizativos subyacentes a los sistemas neuronales.

  • El fósil, de un pez extinto que vivió hace unos 150 millones de años, a finales del Jurásico, cuando los dinosaurios dominaban la tierra y los pterosaurios los cielos, fue descubierto en 2016 por un equipo de excavación del Museo del Jura (Eichstätt) en la cantera de Ettling y en la región de Solnhofen, entre Núremberg y Múnich (Alemania), en el mismo yacimiento de caliza en el que fue hallado el Archaeopteryx, un género extinto de aves primitivas. "El fósil del pez fue preparado para su descripción en el Museo del Jura, fue ahí donde descubrimos sus dientes inusuales", explica Martina Kölbl-Ebert, del Museo del Jura, a National Geographic España. Kölbl-Ebert es la principal autora de un estudio sobre este nuevo pez del Jurásico, publicado ayer en Current Biology. La especie, denominada Piranhamesodon pinnatomus, tenía dientes de piraña, aunque su género no está relacionado con las pirañas modernas, son dos grupos de peces completamente diferentes. "Ambos desarrollaron la capacidad de cortar la carne y las aletas de otros peces de forma independiente", señala la investigadora. La nueva especie, del orden Pycnodontiformes, un orden extinto de peces óseos (no cartilaginosos), tenía dientes como los de las pirañas, "dientes largos y puntiagudos en el vómer y dientes triangulares de bordes cortantes en los prearticulares", por lo que se trata del pez carnívoro de aletas radiadas (los actinoperigios) más antiguo que se conoce, según los investigadores. "El Piranhamesodon puede que atacara las aletas de otros peces, pues en la misma cantera hemos hallado otros fósiles de peces cuyas aletas aparecen heridas; de estas lesiones se recuperaban parcialmente: las aletas volvían a crecer", comenta Kölbl-Ebert. "La similitud con las pirañas modernas es sorprendente porque estas se alimentan principalmente de las aletas, y no de la carne, de otros peces. Se trata de una decisión inteligente, pues las aletas se regeneran, son un ingenioso recurso renovable. Aliméntate de un pez y está muerto; mordisquea sus aletas y tendrás comida para el futuro", aclara David Bellwood, de la Universidad James Cook (Australia) y coautor del estudio, en un comunicado. "El nuevo hallazgo representa la evidencia más antigua de un pez óseo que mordía pedazos de otros peces y, además, lo hacía en el mar [y no en el agua dulce como las pirañas]. Así que, cuando los dinosaurios caminaban por la tierra y los pequeños dinosaurios trataban de volar con los pterosaurios, los peces nadaban alrededor de sus pies, desgarrándose unos a otros las aletas o la carne", agrega.

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